Programa 19: CAMINOS

Estándar

Puedo caminar alrededor de ti y hacer un camino redondo,

puedo caminar en línea recta hacia un lugar sin nombre.

No podéis imaginar la cantidad de vídeos con el nombre del camino, la verdad, y Jesús, caminos-vídeos que, lógicamente, hemos rechazado, ya se sabe, que los caminos del Señor son inexcrutables (inescrutable: que no se puede saber ni averiguar). La poesía en cambio, pese a ser un ente incorpóreo, bien demostramos que está aquí, entre nosotros, hilando finos aromas, si tenemos olfato, claro.

También dimos con un vídeo titulado “Camino del deseo”, pero era demasiado largo y preferimos prescindir de él. No queremos olvidar vuestras aportaciones. Marga Eternamala nos envió un pequeño y saladopensamiento:

Camino entre zonas estrechas

donde la música vierto

para extenderlo, abrirlo

hacia los momentos que deseo.

.

Versos del caminante. León Felipe

Deshaced ese verso.

Quitadle los caireles de la rima,

el metro, la cadencia

y hasta la idea misma.

Aventad las palabras,

y si después queda algo todavía,

eso

será la poesía.

 .

Poesía,

tristeza honda y ambición del alma,

cuándo te darás a todos… a todos,

al príncipe y al paria,

a todos…

sin ritmo y sin palabras!

 .

Sistema, poeta, sistema.

Empieza por contar las piedras,

luego contarás las estrellas.

. 

Ni de tu corazón,

ni de tu pensamiento,

ni del horno divino de Vulcano

han salido tus alas.

Entre todos los hombres las labraron

y entre todos los hombres en los huesos

de tus costillas las hincaron.

La mano más humilde

te ha clavado

un ensueño…

una pluma de amor en el costado.

 .

No andes errante…

y busca tu camino.

Dejadme.

Ya vendrá un viento fuerte

que me lleve a mi sitio.

.

Limbo

.

El final del camino, Xisco Fuster

.

Todo se ha quemado.

Ahora solo lloraré ceniza.

.

Cristina Moscoso, LOCA de la LUNA

.

Itinerario

Si pudiera sumergir las palabras en una bola de cristal,

comenzarían a tropezar contra las paredes cóncavas en un sincero, entrañable, fatigado desorden,

rompiendo la nave que silencia las emociones, sueños, amores y desamores: agua, luz, azar, deseo, camino.

Camino. Lo cerramos, lo abrimos, lo abandonamos.

Lo invadimos con huellas descalzas, soledades en compañía,

arrastrando a los muertos y vivos olvidados.

Camino. Alegre por la memoria, los aciertos, desaciertos.

Mariposas amarillas camufladas de lagartijas y temblor del agua de lluvia en verano.

Camino. Solo, pasajero silencioso por los puertos, las ciudades y el ruido de las hojas del calendario.

Dejando caer cáscaras de pipas para no perderme.

Camino. Sobre el asfalto, al lado de cucarachas rosadas volando a ras del suelo,

por los laberintos ocultos de las ideas y los mapas suspendidos en las paredes de las escuelas.

Soñando encontrar la salida.

Camino. Traduciendo pasajes y paisajes sin nombre,

insomnios inoportunos, cementerios de verdades

y verdades de verdad que nos hacen dormir bien.

Camino. Junto a las cicatrices dormidas entre las líneas de la mano hasta cerrar el puño con fuerza para no despertarlas…

Camino… Camino… Camino…

.

Caminar hacia el centro. O una cebolla.

.

¿Hemos hablado del camino de la sabiduría?

El camino a veces es estarse quieto.

.

.

Sorpresas en los caminos curvos

.

Carlos Herrera, LOCO de la LUNA

.

El Camino

Nací al camino con la luz del alba,

el sendero cubierto de mustias hojas secas

es fuego en la sangre que corre, canta y gime,

agua transformada y pura,

oro y luz que un viento cruel apaga…

El camino se abrió con esperanzas

a pesar de la hojarasca

y sus colores variopintos idos…

Era la luz, la mar, la rosa, las montañas,

la inocencia ingenua de los niños,

la fe del creyente ante la providencia,

la tierna felicidad de los amantes,

la sabiduría de los ancianos

sin comprender que en un momentol

del futuro ignoto

una brisa nos roza,

y se va de prisa,

llevándose en su seno nuestro aliento.

Los años pasan,

el camino es cada vez más rudo,

abrojos, espinos y guijarros

consiguen detener el paso:

terrible sino aquel

el de ser hombres,

el de ser luz y despejar las brumas,

sacar las malezas del camino

y sentirnos dueños del destino…

Pero sentimos frio y miedo y desazón suprema

ante una tenue brisa que nos besa

que apaga la luz y nos deja entre tinieblas…

Cada vez caminamos más despacio,

cada vez más despacio nos movemos,

estirando los días, los meses y los años…

¡Vana espera! ¡Tengo frio!

Sigo sin pausa, sin tregua mi camino.

Un paso más y caemos al vacio,

al mundo de la nada y del olvido.

¡Qué tarde comprendemos,

a pesar de lo largo y tortuoso del sendero,

que más allá de la muerte no habrá nada,

que lo que no hagamos aquí ya no lo haremos!

.

Caminos inopinados

.

 

 

Cela y Saramago

¿El Nobel cambia la vida? Si uno puede aguantar la actitud onanista del entrevistador (que desde luego mengua a grandes cruces las opiniones de dos galardonados con un Premio Nobel de Literatura, ¡juntos!), vale la pena disfrutar de este ayuntamiento histórico de dos personas con tan grande renombre.

Detenerse en el camino, por una piedra, o por una estrella.

.

Octavio Paz, haiku

.

Hecho de aire

entre pinos y rocas

brota el poema.

 

Teseo, de Marcela Ballester

.

¿Dónde perdiste el camino Teseo?

¿Qué estrella te desdibujó

en la noche de la ferocidad

y todos los soles desaparecieron

sumiéndote en la mas intensa sombra?

.

¿Dónde perdiste el camino Teseo?

¿Fue en el desierto rodeado de pájaros

sin posible destino?

¿Fue enmedio de la ciudad aquella tarde

en que todas las encrucijadas

volaron por los aires?

¿Fue cuando un caracol

venido de quien sabe donde

te susurró espejismos en los oídos?

.

¿Dónde perdiste el camino Teseo?

¿Dónde tus ojos se volvieron

solo transparencia incapaces ya

de reflejar nada?

.

¿Dónde fueron a parar los 19 laberintos

tatuados en la tierra cuando tus pasos

se desgajaron como diminutas perlas encontradas

en las profundidades?

.

¿Dónde fue?

¿Cuándo?

.

Una pequeña libélula me recorre el alma

como una enamorada de velos finísimos

de miel de aroma embriagador

una piedra estelar cae en tus manos

mientras las alas se vuelven caminos

que te buscan hasta encontrarte.

.

Darío Senda. LOCO de la LUNA

.

Orillas

.

En la arena que vierte cruel camino

siembro blancas cruces sin aliento,

mientras guirnaldas y flores de espino

surcan un amargo corazón sediento.

. 

Con plateado ovillo de hilo fino

enhebro telarañas sobre el roto sentimiento,

pues lejos vaga mi desconsolado destino

por las cimas del campo polvoriento.

 .

Y se entristece la frágil esperanza

cuando sus dorados sueños temblando,

desaparecen entre helada añoranza.

 .

Pero aun así, continúo caminando

hacia la negra muerte que danza

paciente a tu final y por mí vive suspirando.

 .

César Ribba recita El camino no tomado, de Robert Frost

.

Dos caminos divergían en un bosque amarillo,

y afligido porque no podía tomar ambos

siendo un solo viajero, estuve largo tiempo de pie

mirando uno de ellos tan lejos como pude,

hasta donde se perdía en la maleza.

Entonces tomé el otro, tanto daba,

y habiendo escogido, quizá, el camino acertado,

pues era tupido y agradable de caminar,

por lo que había visto mientras lo caminaba,

podría haber elegido cualquiera de los dos.

Ambos esa mañana yacían igualmente,

¡oh, podía coger el primero otro día!

aun sin saber cómo son los caminos,

dudé si debería haber vuelto sobre mis pasos.

Debo de estar diciendo esto con un suspiro

dondequiera que transcurran siglos y siglos,

dos caminos divergían en un bosque y yo,

yo tomé el menos transitado,

y esa ha sido toda la diferencia.

.

CADÁVER exquisito

Hemos invitado al público de los Locos de la Luna a intervenir en los anales del progra,a con sus propias palabras. Una concatenación de ideas, versos y absurdos encantador.

Belleza

tiempo

interior, limpio, farragoso, estrellas luminosas en ele cielo que nos guían con su luz.

En la naturaleza está la respuesta, para todo

despacio

y fue la zona ilimitada la que dio la respuesta

la respuesta sin preguntas

¿cuánto tiempo tenemos que esperar?

alguien llorando por ti

buscando un sitio perdido, una época perdida

encuentran sin querer, buscar sin deseo

extraño

Incertidumbre, creo conocerte de algo

pero no estoy segura… maldita incertidumbre

Incertidumbre, más bien perplejidad porque el nuevo modelo de Armani sea Rafa Nadal y no Xisco Fuster.

Lo digo como fan de Peter Gabriel.

¿Qúe podemos decir de todo esto que no se haya dicho?

I tanmateix vivim un cainisme de folls.

.

One way or another

Sea cual sea la meta que pongas frente a tus voluntades, gorda o flaca, para hoy o para cuando mueras, ve a por ella, de una manera u otra.

Es el único camino.

La música calma las fieras.

La literatura las convierte en humanas.

.

.

Los Locos de la Luna es un programa

 

presentado por Xisco Fuster

 

 .

ADDENDA

.

José Agustín Goytisolo

Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás

porque la vida ya te empuja

como un aullido interminable,

hija mía es mejor vivir con la alegría de los hombres

que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,

te sentirás perdida o sola,

tal vez querrás no haber nacido,

yo se muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto

que es un asunto desgraciado,

entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí

pensando en ti

como ahora pienso.

Un hombre solo

una mujer

así tomados de uno en uno

son como polvo

no son nada,

pero yo cuando te hablo a ti

cuando te escribo estas palabras

pienso también en otros hombres,

tu destino está en los demás,

tu futuro es tu propia vida,

tu dignidad es la de todos,

entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí

pensando en ti

como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes

junto al camino,

nunca digas no puedo más y aquí me quedo,

la vida es bella

tú verás como a pesar de los pesares

tendrás amor

tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección

y este mundo tal como es será todo tu patrimonio,

perdóname no sé decirte nada más,

pero tú comprende que yo aún estoy en el camino,

y siempre siempre acuérdate de lo que un día yo escribí

pensando en ti

como ahora pienso.

.

Octavio Paz

Libertad bajo palabra

Allá, donde terminan las fronteras, los caminos se borran. Donde empieza el silencio. Avanzo lentamente y pueblo la noche de estrellas, de palabras, de la respiración de un agua remota que me espera donde comienza el alba.

.

Wislawa Szymborska

Discurso en la oficina de objetos perdidos

Perdí unas pocas diosas camino del sur al norte,

también muchos dioses camino de este a oeste.

Un par de estrellas se apagaron para siempre, ábrete, oh cielo.

Una isla, otra se me perdió en el mar.

Ni siquiera sé dónde dejé mis garras,

quién anda con mi piel,

quién habita mi caparazón.

Mis parientes se extinguieron cuando repté a tierra,

y sólo algún pequeño hueso dentro de mí celebra el aniversario.

He saltado fuera de mi piel, desparramado vértebras y piernas,

dejado mis sentidos muchas, muchas veces.

Hace tiempo que he guiñado mi tercer ojo a eso,

chasqueado mis aletas, encogido mis ramas.

Está perdido, se ha ido, está esparcido a los cuatro vientos.

Me sorprendo de cuán poco queda de mí:

un ser individual, por el momento del género humano,

que ayer simplemente perdió un paraguas en un tranvía.

.

John Kennedy Toole

La conjura de los necios

Soy capaz de tantas cosas y no se dan cuenta. O no quieren darse cuenta. O hacen todo lo posible por no darse cuenta. Necedades. Dicen que la vida se puede recorrer por dos caminos: el bueno y el malo. Yo no creo eso. Yo más bien creo que son tres: el bueno, el malo y el que te dejan recorrer. El bueno lo he intentado andar y no me ha ido bien. Juro que ha sido así. De pequeño hice todo lo que consideré correcto y lo que está bendita New Orleáns, con sus acordes de ébano y sus insoportables chaquetas a rayas me inducía a hacer. Estudié profundamente y traté de trasladar mis conocimientos con pasión. Los estudiantes saben eso. También escribí encerrado en un pequeño mundo cuarto juntando frases, frustrándome ante las huidizas buenas palabras y las no menos resbaladizas imágenes, comparaciones, situaciones, personajes, diálogos. Asumí estar en ese camino porque es ese el modo como se consiguen los sueños. Al menos eso creía hasta un día, cuando tenía todo acabado y faltaba la confirmación de que había decidido bien, no hubo recompensa. No hubo zanahoria, Ahí me di cuenta de que ya estaba caminando, lejos de mi voluntad, por la otra senda. Esa que no es la buena ni la mala. Porque está claro que la buena es buena porque es una opción propia. La mala es mala porque también es tu opción. Pero la otra no es algo que hayas escogido, por lo cual no pueden decir que es ciertamente buena o ciertamente mala. Es ciertamente ajena, impropia. Por ese camino involuntario caminé, llevado de las narices, arrastrado como un palo sin poder animarme. Tuve que resignarme a ser como ellos me ordenaban, a aceptar sus juicios y sus rechazos. A comprobar una vez más que no todos pueden ver más allá de su aliento. A ser víctima de un sistema que hace de gente como yo infelices zombies o incomprendidos. Y hay que tener el espíritu muy bien templado, tal vez como acero damasquino o más, para afrontar semejante fuerza.

Jack Kerouac

En el camino

Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas.

.

Miguel Delibes

El camino

Pero a Daniel, el Mochuelo, le bullían muchas dudas en la cabeza a este respecto. Él creía saber cuanto puede saber un hombre. Leía de corrido, escribía para entenderse y conocía y sabía aplicar las cuatro reglas. Bien mirado, pocas cosas más cabían en un cerebro normalmente desarrollado. No obstante, en la ciudad, los estudios de Bachillerato constaban, según decían, de siete años y, después los estudios superiores, en la Universidad, de otros tantos años, por lo menos. ¿Podría existir algo en el mundo cuyo conocimiento exigiera catorce años de esfuerzo, tres más de los que ahora contaba Daniel? Seguramente, en la ciudad se pierde mucho el tiempo -pensaba el Mochuelo- y, a fin de cuentas, habrá quién, al cabo de catorce años de estudio no acierte a distinguir un rendajo de un jilguero o una boñiga de un cagajón. La vida era así de rara, absurda y caprichosa.

.

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