Vídeo resumen del programa
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¿Cuánto se tarda en decir una verdad? El que habla mucho, necesariamente, miente.
Las verdades son breves, las mentiras largas y enrevesadas.
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Marcela Ballester. Te mentí
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te mentí nunca te quise
te mentí
mi cuerpo ajeno torrente de plumas
en busca de cobijo
nunca fue tuyo
te mentí
no fueron mis palabras
más que huecos
en donde se escondían las ranas
te mentí nunca te quise
te mentí
mi alma en callejones sin salida
nunca encontró a tu alma
ni mis ojos deslumbrados
vieron jamás tu sangre
después de la batalla
miénteme
susurra mentiras en mis oídos
dime palabras suaves
en la noche de la ferocidad
mentí sobre mi paradero
mis señas fueron trucadas
mi paraíso
apenas un desierto
miénteme
susurra mentiras entre susurros
hazme el amor salvajemente y tierno
dime que me amas en esta noche
que no termina nunca
miénteme por favor
miénteme en el desfiladero
dime que no quisiste que cayera
dime que hubieras construido puentes
solo para alcanzarme
mentime como nadie
exageradamente
en lo imposible.
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Mentira de amor
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Se cuece a fuego lento, el sexo puede rebajar los síntomas… pero tarde o temprano comprendemos que no podemos vivir de sobras.
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Carlos Herrera
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Si la verdad se convierte en una mentira,
si se vuelve dolor, tristeza y angustia la “dicha” aviesa,
si se vuelve alegría la tristeza…
Con sus falsas promesas, ¿cuándo expira?
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No olvidemos jamás que las mentiras
son solo la fugaz premisa
del ojo y del cristal
con que se miran.
Por ello hay que vivir con alegría
cuando más nos consuma la tristeza,
que convirtiendo la tristeza en alegría
por siempre será la dicha inmensa.
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Si la virtud a la cual en vano aspiras
mi vida frustra tu habitual promesa,
si tu corazón de odio o de amor te pesa
y al helarse, acero frío, aún suspira.
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Si no puedes enmendar el dolor que te produje,
si no puedes aceptar que siempre te he amado
a pesar de mis pecados.
Te recuerdo que aun así no podrás eximirme
del cariño y el amor con que te he colmado.
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Si aun así persistes en tu empeño,
no te culpo,
será porque los dioses me han herido
con la inocencia de tu amor
y me castigan por amarte y haberte conocido…
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Y aun así, señalado por los dioses,
nada podrá impedirme,
ni el dolor que me causa tu silencio,
que te ame por siempre hasta la muerte.
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Ángel-a
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La tarea de mirarse en el espejo. Y no mentirse.
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Xisco Fuster. Borra sus pisadas con la cola
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Ella me dijo que las nubes nacían del suelo, y yo le contesté que sí.
Me dijo que deseamos siempre lo que no queremos, y yo le pregunté cómo es posible desear algo que no quieres. (Por la publicidad, me contestó.)
Me dijo que si pintaba de verde una ballena rosa acabaría viéndola rosa. … ¡Claro, le dije, siempre y cuando la ballena esté viva mientras la pinto!
Me dijo que la luz podía meterse en botellas. Y yo me bebí una.
Me preguntó si yo estaba loco. Le contesté que dependía de ella.
Me dijo que yo era tonto. Le dije que sí.
Ella rió.
Me dijo que yo no podría doblar un folio siete veces por mucho que lo intentara.
¿Para qué quiero doblar tantas veces un folio?
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Le contesté que podría besarla siete veces sin tocar sus labios.
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Peces. Y por el monte las sardinas…
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La poesía es verdad. Emilio Celso Ferreiro
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Uno busca la verdad
por todos los caminos, bajo las piedras,
en las raíces oscuras de las miradas,
más allá de las espumas y de los crepúsculos.
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Busco la verdad en ti, recia poesía
de los hombres que trabajan,
tacto real de las cosas
que están y son, aunque nadie las vea.
Hombre total,
que vas y vienes sin sombra por las calles
y tienes tu verdad en las cimas
del mundo, en lo profundo de la historia,
en la experiencia de un día cualquiera,
y no ves los pájaros ni las nubes
ni las remotas manos del viento suave
que acarician al mundo desde siempre.
Investiga la verdad de tu tiempo
y encontrarás tu poesía.
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Por fuera y por dentro
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Fernando García es nuestro hombre satírico
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Las mentiras están mal vistas, pero no dejan de ser un mal menor. Lo ideal sería usarlas
en pequeñas dosis. El problema se plantea ante quien miente de manera sistemática. El
ejemplo más claro lo tenemos con los políticos. La mentira es al político lo que el hueso al
perro. Lo podrá llevar en la boca o enterrarlo, pero nunca se deshace de él.
Supongo que habréis conocido a idiotas que confiesan con gran orgullo que saben mentir
muy bien. Posiblemente es ese el único momento en el que hayan pecado de sinceridad.
Fuera de los políticos y los idiotas, el resto de personas mentimos con alguna frecuencia o
con bastante frecuencia. Si hacemos una tipología rápida tenemos las mentiras piadosas.
La típica mentira piadosa se produce cuando tu compañero de trabajo viene enseñándote
en su móvil la foto de su hijo recién nacido que parece un garbanzo en remojo, y no te
queda más remedio que decir que ese niño con cara de alienígena cubierto con polvos de
talco es guapo.
Existe también la mentira táctica. Es la que se usa en el trabajo para colgarle a un
compañero un trabajo que no quiere nadie. Se le dice a ese compañero que es la persona
ideal para realizar esa tarea. Es una trampa que se tiende con frecuencia a los becarios y
que ejecutó muy eficazmente Bill Clinton con su becaria Monica Lewinsky.
Existen las mentiras lucrativas, que sirven para sacarnos los cuartos. Los anuncios de
compresas con alas son un engaño para ingenuas muchachas en flor que creen que
calzarse una compresa es lo más parecido a un orgasmo que podrán experimentar.
Existen los más ingenuos, que son los que sin tener muchas luces se mienten a sí
mismos. Los perroflautas y melendis se engañan cuando se autodenominan idealistas,
porque lo que realmente buscan es poder fumar maría sin tener que hacer muchas más
cosas.
El campo de batalla ideal de la mentira se produce en las relaciones de pareja. En
ocasiones buscamos que nos mientan, tenemos la mítica escena de la película Johnny
Guitar en la que el protagonista dice “miénteme, dime que me amas”. También podemos
recordar la frase que pronunció la Novia de Pinocho mientras se hacían un 69:
“¡Miénteme Pinocho, miénteme!
Pero en la mayoría de las ocasiones mentimos a la pareja por necesidad. Los hombres
mentimos con más frecuencia, pero se debe más a la tenacidad de las mujeres por
pillarnos que por la vocación de mentir. Si tu novia llega borracha a casa a las cinco de la
mañana y sin ropa interior, y te dice que ha estado trabajando, la reacción normal del
hombre es creerla aunque trabaje de cajera en el Mercadona y no en una barra
americana.
En el caso inverso…, amigos míos, las cosas no son tan sencillas. Las mujeres se
convierten en un pitbull que te agarra de la mentira como si fueran tus partes nobles y no
las sueltan hasta que pides clemencia con voz de niño cantor. Con las mujeres, la típica
bola se va complicando y se convierte en una bola de nieve. Recuerdo una despedida de
soltero a la que tuve el privilegio de asistir. El momento culminante consistía en que una
bella señorita se quitaba la ropa y se restregaba ante el homenajeado que, por cierto, iba
disfrazado de Bob Esponja. El caso es que mi amigo Bob quiso negar ante su novia la
presencia de la bella señorita, pero montó tal embrollo para negar la principal, que aquello
acabó pareciendo un guión de Almodóvar con guardias civiles cantando coplas, monjas
transexuales y señoras de Albacete adictas al crack.
Las mentiras en pareja resultan necesarias en muchas ocasiones. Es ese momento de
bonito noviazgo en que todo es maravilloso y te comes sin rechistar las albóndigas que ha
cocinado tu suegra. Y no sólo eso, aunque te mueras de las arcadas, afirmas con toda
convicción que repetirás. Pero la verdad no siempre llega en el momento más oportuno.
Así, en las discusiones de pareja, uno de los momentos más violentos se produce cuando
sueltas “por cierto, que sepas que las albóndigas de tu madre son una puta mierda”.
La verdad tiene un gran prestigio, pero sin necesidad de mentiras, a veces es razonable
vivir en ese limbo en el que la verdad no existe y la mentira no es necesaria. Como dice la
conocida frase que se puede aplicar a tantos aspectos de la vida: “con las leyes pasa
como con las salchichas: es mejor no ver cómo se hacen”.
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La guarra era yo
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Darío Senda. Otoño
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La verdad que más me estremece en vida,
es la que procura la blanca muerte,
porque en el cielo guarda el alma inerte
de la lejana estrella más sentida.
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La mentira que más teme mi herida
es la que espera de nuevo tenerte,
pues su sueño sobre mi cuerpo vierte
amarga miel y esperanza fingida.
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Pero en la realidad de la armonía,
se eleva el amplio puño de dolor
que por tu ausencia golpea noche y día.
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Y mi luz miente al desear tu calor,
ya que, aunque te quiere hasta la agonía
vives sin dejar morir su temblor.
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Carlos Herrera. Mi cabeza pinta canas
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“En este mundo traidor
nada es verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira”.
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Y a lo largo de la vida
la experiencia me ha dejado
dudas, penas y alegrías.
Y muy pronto he comprendido
que este mundo es un mercado
de mentiras despiadadas
donde se compran honores,
Conciencias y Voluntades.
¿Qué hay Amigos?,
¡es mentira!
¡No hay amigos!
La amistad es ilusión.
¿Cuántas veces encontramos
a lo largo del sendero
su cambiante situación?
Hay Amigos complacientes
si acompaña la fortuna,
y cuando el infortunio abate,
¡qué distantes se mantienen!
No comprenden los muy necios
que la fortuna es un duende
que cuando se acaricia vuela
dejando el alma desnuda.
Es la vida, es su mercado,
es la balanza y la tasa
de todas nuestras acciones,
el peaje que se paga
por los sentimientos humanos:
el amor y la amistad,
El parentesco entre iguales,
la felicidad, la tristeza,
el valor, la cobardía
el odio o la venganza impía.
¿Y qué es el amor?
El amor es una mascara
que nos forjamos a gusto,
con dudas, desasosiego y desconfianza,
delicioso dolor de los sentidos,
aurora inquietante de la vida,
desazón, sobresaltos y vagas esperanzas…
¡Qué deliciosa mentira!
Que todos padecemos gozosos…
Qué triste es vivir soñando
en un mundo que no existe.
¿Qué son la fe y la esperanza?
Mentiras de la existencia.
Verdad, si en algún lugar habitas,
si eres tú quien nos concitas
a contrariar los sentidos,
a vivir mintiendo siempre,
a mantenernos en la lid
de escoger el bien o el mal,
dadnos fuerzas para obrar
y rechazar la mentira
o permitid que vivamos,
sin remordimientos vanos,
Esta mentira infinita…
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Los libros
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“Todos son mentira, una manera particular de ver las cosas. La verdad es demasiado gorda para metérnosla dentro de la cabeza; solo podemos meter porciones, pequeñas porciones, y nadie tiene el mismo fragmento de verdad, ninguno es idéntico.”
X F
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Alejandro Jodorowski, el ego es la mayor mentira
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Marcela. Apolo 11
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Dicen que encontraron
un ángel en la Luna
era mujer el ángel una mujer ángel
de brillo plateado metálico
200.000 años de antiguedad
de hierro, de propiedades solo existentes
en la luna,
entre piedras resecas del mar de la tranquilidad
ella aguardaba la llegada
de un cometa tal vez
la osadía de un colibrí
sobrevolando la cara oculta
20 centímetros
pequeña figurita
entre escafandras y huellas
de pasos que dan a otros pasos
como hilos que desprende la araña
pulen su superficie
hasta hacerla brillar.
Ella guarda secretos que solo escuchan
los grillos que algún día vivieron
en el mar de la fertilidad.
,
11 de julio de 1969
el hallazgo se envuelve
de voces casi ecos que entran por las orejas
en un lenguaje indescifrable.
,
La mujer ángel de largos cabellos
observa
permanece en silencio
sobrevuela la tierra antes de irse o de llegar
quién sabe
la guardan bajo 7 llaves
,
la vía lactea desaparece
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Dalí falso
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¿Por qué mentimos? Porque hay demasiadas reglas. ¿Demasiadas? Obvio, si no fueran tantas, no necesitaríamos evadirlas.
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Cristina Moscoso. Invitación
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Adeus, de Eugenia Andrade
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Es mentira la verdad
,
,
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Hay mentiras de muchos tipos, la peor es aquella que empapa los ánimos sin que nos demos cuenta, aquella que acude sigilosa y nos mantiene engañados largo tiempo. Nunca es tarde para cambiar, si te das cuenta del error.
X F
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Los Locos de la Luna es un programa presentado por Xisco Fuster
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Addenda
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James Jones

La delgada línea roja
Todo es mentira. Todo lo que sentimos, lo que vemos. ¡Cuántas mentiras escupen! Nos quieren muertos o viviendo su mentira. Lo único que puede hacer aquí un hombre es encontrar algo que sea suyo, crear una isla solo para él.
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Mika Waltari

Sinuhé el egipcio
Todo vuelve a empezar y nada hay nuevo bajo el sol; el hombre no cambia aun cuando cambien sus hábitos y las palabras de su lengua. Los hombres revolotean alrededor de la mentira como las moscas alrededor de un panal de miel, y las palabras del narrador embalsaman, como el incienso, pese a que esté en cuclillas sobre el estiércol en la esquina de la calle; pero los hombres rehuyen la verdad. Yo, Sinuhé, hijo de Senmut, en mis días de vejez y de decepción estoy hastiado de la mentira. Por esto escribo para mí solo lo que he visto con mis propios ojos o comprobado como verdad. En esto me diferencio de cuantos han vivido antes que yo o vivirán después de mí. Porque el hombre que escribe y, más aún, el que hace grabar su nombre y sus actos sobre la piedra, vive con la esperanza de que sus palabras serán leídas y que la posteridad glorificará sus actos y su cordura.
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Sandor Marai

El último encuentro
Uno acepta el mundo, poco a poco, y muere. Comprende la maravilla y la razón de las acciones humanas. El lenguaje simbólico del inconsciente… porque las personas se comunican por símbolos, ¿te has dado cuenta?, como si hablaran un idioma extraño, chino o algo así, cuando hablan de cosas importantes, como si hablaran un idioma que luego hay que traducir al idioma de la realidad. No saben nada de sí mismas. Sólo hablan de sus deseos, y tratan desesperada e inconscientemente de esconder, de disimular. La vida se vuelve casi interesante cuando ya has aprendido las mentiras de los demás, y empiezas a disfrutar observándolos, viendo que siempre dicen otra cosa de lo que piensan, de lo que quieren en verdad… Sí, un día llega la aceptación de la verdad, y eso significa la vejez y la muerte. Pero entonces tampoco esto duele ya.
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Miguel de Cervantes

Don Quijote de la Mancha
Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobre todo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que estén.
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Jorge Luis Borges

El cómplice
Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.
Mi alimento es todas las cosas.
El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.
Debo justificar lo que me hiere.
Soy el poeta.
José Coronel Urtecho
Lo dicho, dicho
Si amarga el dedo sed para mi labio
sufro al tocar tu frío como amigo
si sierpe al corazón la hiel al hígado
no me despeja el cielo y me despeja.
Si colmena en tu rosa era mi nido
y yo de miel en tus venas corría
corro tu vida vivo y muerto muero
mas súbito el abismo amor vacío.
No quiero ser no puedo sola nada
sola te quiero sólo tierra y cielo
sé tú mi cuerpo sólido en tu cuerpo
que abismo me hundo y nada me desdigo.
De presencia absoluta ansia te oprimo
si bajo espera tierra que te caiga
si subo estrella sube que te siga
sea o no sea soy donde te quemo.
Quiero de tu ojo el otro insospechado
que antes que pensamiento es ojo vivo
quiero el eje del mundo en que tú giras
y tu estrella natal sexo de fuego.
No te sospecho más que mi sospecha
porque si eres verdad lo dicho, dicho
la dicha dicha si presente siento
que todo lo demás mentira miento.